El evento híbrido exige una polivalencia y una organización más rigurosa que otros formatos. Al contar con una capa técnica digital adicional (retransmisión en directo del evento) además de una capa de interacción adicional para el público presente en remoto, este tipo de evento resulta bastante complejo.
Un buen evento híbrido tiene como objetivo crear un intercambio tripartito: tus ponentes deben interactuar con el público presencial, pero también con tu audiencia digital en línea.
Por eso, vamos a intentar mostrarte la tecnología que hay detrás de los eventos híbridos:
🦾Entender la tecnología de un evento híbrido

Este es un esquema simplificado de los distintos flujos de información en un evento híbrido gestionado por Digitevent.
Cómo se emite la señal de vídeo y audio
En general, mientras se celebra tu evento, un equipo de grabación in situ registra y retransmite al mismo tiempo lo que ocurre de forma presencial. Para ello, un cámara y un técnico de sonido filman y graban una señal de vídeo y una señal de audio.
Estas dos señales se envían a un codificador (a menudo, un ordenador de sobremesa o un portátil bastante potente) que compila estos datos para generar un flujo de vídeo (con el sonido añadido). El proveedor responsable de este servicio se denomina proveedor de streaming. Su función es generar un flujo de vídeo limpio y enviarlo a internet (gracias a la conexión disponible in situ si es suficiente, o gracias a su propia conexión a internet).
Cuando se emite esta señal, llega a la plataforma de streaming (YouTube Live, Twitch, o directamente a Digitevent). La plataforma puede entonces retransmitir el flujo en directo, a la vez que recoge los mensajes de los invitados gracias a módulos de interacción en directo. Estas soluciones (ya sea Digitevent u otra) cuentan con servidores lo bastante grandes como para poder alojar y retransmitir en directo el vídeo a miles de participantes de forma simultánea.
Los problemas que pueden aparecer una vez emitida la señal
Es a menudo en esta fase del proceso donde se encuentra la dificultad.
Esto es especialmente cierto si cuentas con uno o varios ponentes en remoto. De hecho, incluso con la mejor conexión y los mejores ordenadores posibles, siempre existe la posibilidad de que la conexión a internet de un ponente falle, en cuyo caso no podrás hacer nada para mejorar la calidad de la imagen (procedente de su webcam) ni del sonido.
Y aunque este incidente esté fuera de tu control directo, los participantes siempre culpan al evento en su conjunto si el más mínimo grano de arena empaña la experiencia.
Para prevenir estos riesgos externos, prueba el equipo de cada ponente y asegúrate de que no haya ningún punto de fricción. Prevé siempre un plan B y distintos escenarios para poder "prever lo imprevisible" fácilmente.
¡Esperamos que estos consejos te ayuden a comprender mejor la tecnología y las distintas partes implicadas que permiten la realización óptima de un evento híbrido! :)



